Infecciones

Infecciones por Hongos:

Son causadas por diferentes tipos de hongos, incluyendo a los dermatofitos y las levaduras. Estos organismos invaden y se desarrollan en la queratina muerta, siendo esta proteína parte de la piel, cabello y las uñas. Existen varios tipos de infecciones fúngicas, que se dividen en diferentes grupos dependiendo de qué tipo de hongo está involucrado.

Hongos en uñas (Onicomicosis)

Los hongos en uñas son infecciones que suelen comenzar en el borde de la uña y se extienden poco a poco hasta la base. Tienden a tomar un largo tiempo para desarrollarse. Los signos más notables son la alteración del color y el deterioro de la uña, afectado también el tejido circundante. Cuando la infección ha tomado fuerza, puede llegar a ser muy doloroso usar zapatos, ya que las uñas suelen engrosarse y desprenderse.

La infección por hongos en las uñas puede ser ocasionada por el pie de atleta que se haya exten-dido hacia esta zona del pie.

Sudoración (Hiperhidrosis)

La sudación excesiva llamada hiperhidrosis es una condición en la cual el cuerpo produce un vo-lumen de sudor desproporcional a las necesidades fisiológicas para la regulación de la temperatura corporal, es decir, el paciente suda mucho y sin razón.

El sudor es producido por las glándulas sudoríparas, que son glándulas que se encuentran en las capas internas de la piel (dermis), comunicándose con la capa más superficial (epidermis) a través de micro ductos que desembocan en los poros de nuestra piel.

Mal olor en pies (Bromhidrosis)

Mal olor en pies o bromhidrosis se produce por la transpiración excesiva. Esta condición lo sufre una importante cantidad de población. El sudor no presenta olor alguno, pero si está condicionado por otros factores, como por ejemplo la acumulación de humedad entre los dedos, la falta de ven-tilación, aumento de la acción de microorganismos que origina el mal olor en esta zona del cuerpo.

Piel seca (Anhidrosis)

La piel seca o anhidrosis es la disminución o ausencia de sudoración ante estímulos de esfuerzo, estrés o calor.

Entre los factores más comunes son las enfermedades neurológicas, enfermedades de las glán-dulas sudoríparas, pie diabético, deshidratación, entre otros.